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CDMX, a 07 de febrero de 2018. La Comisión de Seguridad de la Cámara Española de Comercio al Mtro. Álvaro Vizcaíno Zamora, Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) para disolver rumores acerca de la puesta en marcha de la Ley de Seguridad Interior.

Como contexto, Vizcaíno explicó la diferencia entre Seguridad Pública, Seguridad Interior. Por un lado, la Pública le corresponde a la policía que investiga, previene y persigue los delitos. En cuanto a la Interior es aquella que le corresponde al ejército, quienes velan por la seguridad interna y externa de la nación.

Este concepto no es un término nuevo y tampoco es algo que el gobierno actual esté creando, “este concepto data del S.XIX con la Constitución de Cádiz. Aquí se dotaba al Rey para hacer uso de las fuerzas armadas para salvaguardar la paz interior de la Nueva España”.

Esta misma derogación se siguió estipulando en las Constituciones que le siguieron: 1824, 1836, 1857 y hasta llegar a la que actualmente rige jurídicamente al país: La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.

Como se puede observar, esta no es una nueva ley, sino una actualización a la que ya se empleaba siglos atrás. La iniciativa que impulsa el gobierno actualmente no pretende, en ninguna circunstancia, suplir las funciones de las policías locales y federales, sino coadyuvar en sus funciones en aquellos casos en que éstas se vean rebasadas, salvaguardando siempre el respeto a los derechos humanos de los ciudadanos.

“Esta Ley es indispensable y necesaria para México”, apunta Vizcaíno. Y es que si observamos las cifras que arroja el SNSP, se entiende por qué.

Los estados más inseguros del país son Guerrero, Baja California Norte, Baja California Sur y Colima. En cuanto a las ciudades más riesgosas figuran: Acapulco, La Paz, Manzanillo y Tepic.

De los 2 mil 457 Municipios en todo el país (registrados en el INEGI), el 87% (2 mil 137) cuentan con menos de 100 policías, de los cuales sólo uno de cada cuatro asistieron a la Academia de Policía para recibir una adiestramiento formal. De manera que sólo poco más de 300 Municipios pueden garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Otro dato que arroja el portal del Secretariado es que en México hay sólo 0.8 policías por cada mil habitantes, 2.1 menos policías menos que lo recomendado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Los detractores de esta ley sustentan que así como la policía es susceptible a la corrupción, lo mismo podría suceder con las fuerzas armadas, a lo que Vizcaíno aclara “que es poco probable ya que éstos tienen un paquete de prestaciones espléndido y superior al de cualquier policía en términos de vivienda, becas estudiantiles para sus hijos, etc. Esto hace que el soldado la piense dos veces antes de corromperse o irse por el camino correcto.”

Al respecto de la temporalidad que tendría la implementación de esta ley, Vizcaíno asegura que en siente años las fuerzas armadas podrían regresar a sus cuarteles, siempre y cuando, todas las entidades federativas se comprometan y hagan al 100% su trabajo, utilizando los recursos federales disponibles.